Ha pasado a la historia por ser la mujer de una de las figuras más grandes del jazz que ha existido en todos los tiempos, John Coltrane, y por haber introducido el arpa en un grupo de jazz.

Pero Alice Coltrane fue mucho más que unos detalles biograficos. Desde el preciso momento que sustituyó al pianista en la banda de su marido, McCoy Turner, su figura y su obra discografica propia, merece que nos detengamos con atención en ella.


"Universal Consciousness", apareció casi recien desaparecido el gran John, y cuando Alice empezó su incursión por las religiones orientales, viajando a India, y estudiendo yoga.

Hasta se cambió el nombre adoptándolo al sánscrito. Y el alucinante espasmo que producen las 6 canciones del disco despega cualquier duda. Tanto la que da nombre al disco, como "Battle af Armageddon", son oscuras improvisaciones, largas, sostenidas, sacadas de un apocalipsis interior.

Todos los intrumentos navegan en una catarsis hipnótica que según van avanzando el minutaje te vas quedando sin excusas para remover las neuronas que aun el cerebro tiene en fase de larva.

Tanto en "Oh allah", como en "Hare Krishna", ya aparece la huella inequivoca de la India, la espiritualidad y los cánticos sin voz, al ambiente se relaja, la ensoñación se da la mano con la fiebre, y el jazz libre y la historia del espíritu se cruzan en un camino rodeado de ojos interiores.

Y de esa misma materia están realizadas "Sita ram", sitar y piano meciéndose sin miedo al vacío, y "The ankh of Amen-ra", requiem alegre por la eternidad de un sonido, el jazz, que significó la libertad y la transgresión total.

A principios del 2007, Alice COntrane, falleció, uniéndose así al que fuera su pareja en algún universo paralelo donde mana esa extraña paz que provoca la creación incontenida, los salpullidos del alma.