Entre 1942 y los 1963 el pacifista gobierno americano realizó una serie de pruebas nucleares en un atolón del pacífico con resonancias de traje de baño. Este interesante grupo ingles toma su nombre , y su forma de mezclar  post-rock explosivo con la lírica de grupos de los 80 como The Sound o Echo and the Bunnymen, hace que su escucha sea toda una delicia.

Este tipico disco oculto, amontonado junto a otros cientos de grupos que salieron a principios del 2000, y que desde aquí quisiera destacar por su valentía y su efectismo.


Es una pena que se pierda entre almanaques desaprensivos. Y el comienzo es contundente: "Moratoria", potente instrumental salvaje, post-rock indulgente, lejano de experimentos raros, sacrificándose con encanto para resolver la ecuación de melodía-ruido.

En "Then amplify", ya con voz, se desbocan y nos provocan a la vez, cediendo el turno en "Cinnamon" a una recreación melancólica de los grupos antes citados, pero atizados con noise y fiereza, consignas inspiradoras de fibra emocional. Como "Black river falls" y su refinamiento eléctrico, en tromba hacia un estallido que te desbordará.

Se ralentizan en "Perfect method flawed", para danzar en una candente e impactante región de susurros.

Susurros que comienzan en "Desolation highway" y que dan paso a una febril sucesión de eclosiones postistas. Brillantes.

En conclusión, una gozada que paso bastante inadvertida cuando salió (quizás la gira con Explosions in the Sky les saco del anonimato) y que sin inventar nada consiguen un buen album.