Es de agradecer que desde el sello canadiense Constellation, nos lleguen muestras de una inquietud musical fuera de los cánones establecidos dentro del post-rock marca de la casa.

Black ox Orkestar, con Thierry Amar,( miembro de Godspeed you black emperor y The Silver Mt. Zion), al frente, nos presenta todo un catálogo de musica tradicional hebrea.


"Nisht azoy" casaría en el sello de John Zorn, Tzadik, por su homenaje a un folkclor , siempre respetando las formas, pero no parando de impresionar. "Buicharian" (a reseñar que todo el lp esta cantado en yiddish), es un triste salmo nacido en la estepa, repleto de lamentos y dolor, reliquia y orfebreria llena de tradicción.

También impresiona "Az vey dem taen" , donde el folk del este de Europa, e instrumentos como el clarinete o la mandolina, toman rápido el camino más fácil para quedarte sin palabras.

En "Violin duet", dos violines se ensimisman en una sinuosa balada que bien pudiera haber nacido hace 1000 años, pero que de repente se convierte en una llamada a un baile sobre piedras de pecado y recuerdos de tiempos mejores.

Y la mejor la hallamos en "Ikn ken tsvey zayn", que bien pudiera oirse en alguna pelicula de Woody Allen, ritmica, apabullante y refrescante forma de acercarnos las costumbres musicales de un pueblo desde una pespectiva de un grupo nacido en la cultura rock.

Valentia nacida de una comuna que se resiste a caer en el olvido, (Constellation), y que es una buena manera de que no olvidemos que la musica actual tiene muchos puntos donde pararse, muchas páginas aún por escribir en los márgenes mas olvidados de la creación.

Con este segundo album, Black ox Orkestar, nos regalan un viaje hacia un lenguaje distinto, hacia unos usos de los instrumentos que a pesar de su arcaicismo, no pierden intensidad ni valor. De parada obligada a los que quieran ir un poco más lejos.