Como está el patio. Estos americanos sacaron su primer lp, "Robbers and cowards", queriendo hacerse un hueco en el panorama indie,  presentando un sonido que mama del espíritu de Jeff Buckley (la voz de Nathan Willet parece un engrendo del gran Jeff), y aun teniendo buenas canciones, no deja de ser una colección de ideas prensadas con excesiva imitación al original.


Y es que ya cansa esto de ver siempre recopilacción de bandas que pongan tan a las claras unas influencias y que a falta de desviarse del espejo, se consuelan con pensar en exceso en la idea madre.

Ocurre desde el inicio con "We used to vacation", urgente y eléctrica, pero también parcheada por verse demasiado evidente el fantasma de Buckley.

"Tell me in the morning" se desmadra en un desmedida y nerviosa agitación vocal que no hace más que depreciar la solidez instrumental de un álbum que no estaria mal si se hubiesen marcado metas de superación musical.

Tampoco está mal "Pregnant", pero de nuevo la falta de concreción, que les relega a promesas con dificil futuro, si continuan reclamando para si el legado del cantor de los espíritus dolorosos.

De nada sirve que introduzcan un piano, o que quieren vadear el folk electricificado. Y es que se hace urgente seguir subiendo el liston de lo escuchable, para no caer en el error del todo vale aunque se tengan buenas intenciones.