Si alguien anda buscando un digno sucesor de Johnny Cash y un continuador del gran Billy Childrish, que se detenga en este jovenzuelo que viene de Alabama y que en 15 canciones destripa todo un coctel de psychobilly, surf, rancheras borrachas y rock primitivo.

No está nada mal que aparezcan artefactos como éste que recoloquen de nuevo al rock and rolk en un estadio de primitivismo y honestidad a la par.


Porque si "Totem pole" es una surf song en una calle desnuda lejos de olas y mares indomitos, "Guns us knife" es punk lofi desparramado y  con una limpieza de producción que no desentona en la propuesta añeja de todo "Join Dan Sartain".

Y es que en el sur de los Estados Unidos también hay sitio para rancheras barriovajeras llenas de imperdibles y hemorragias ("Flight of the Finch") y para tiros en un salon lleno de tupes malsanos y peligrosos ("Replacement man").

Gracioso cuando versionea el clásico "Besame mucho" nada complaciente, navegando en insulina de rock cincuentero undergound, se torna peligroso cuando aparece la sombra de The Cramps en "Indian Ink".

Buenas maneras la de este pillo que revienta sin concesiones las formalidades del rock para embarcarse en un viaje sin retorno a las primeras raices de un estilo que se ha ido degenerando por la ausencia de valentias como ésta.