Alguien que ha colaborado con bandas como Tortoise, Royal Trux, Slint o The For Carnation se merece como mínimo que le prestemos atención. Y es que David Pajo como Jim O'Rourke o David Grubs han sido ( y son)  agitadores constantes del rock independiente americano desde los 90.

Y con "Pajo", el ex-Tortoise ha querido quitarse la patina de músico transgresor  regalándonos diez canciones que flotan en un latido de folk-pop realizado con pasión y ejecutado con destreza.


Tan solo parándonos en "Oh no no", levantada sobre un poso eléctronico pero asistida por la guitarra acustica y la voz de Pajo, comprendemos la necesaria transmutación que se ha originado en su estética.

"High lonesome moan" es campestre y tierna, regada por el aire de un cantautor que quizás cansado de tanto bregar, se para en medio de un diminuto pueblo para echar a volar sus intimidades.

Porque en "Manson twins" se parece a unos Simon and Garfunkel rejuvenecidos para la ocasión con una pátina de folk de ahora.

O "War is Dead", y su minimal trote que se acerca al pop y que da paso o "Baby please come home" donde es el fantasma de Elliot Smith, escondido en los segundos que son manjar para el que escucha, quien con sintetizador lofi de saldo se aparece entre las sombras de una tarde de otoño.

Confiemos que los creadores continuen reforzando su ideario musical, y que personajes como David Pajo alejándose de la idea de músico para todo, continuen removiendo las aguas del rock desde coordenadas distintas pero generosas con la exposición de buenas maneras.