Si no existieran Flaming Lips o los Beach Boys, del "Pet sounds", tendría algo de valor la existencia de este "These were the Earlies", recopilación de ep's que estos ingleses sacaron en 1994 y que no deja de ser un anodino proyecto de psicodelia desangelada y gris.

Nada de lo que aparece en el disco puede indicar que este grupo si sigue como aquí, no sea uno más de los descafeinadas bandas que intentando estirar el sonido de la musica de los 70, via psicodelia, se dan de bruces con la realidad de sus limitaciones.


Si nos detenemos en los temas como "In the beginning", relleno de voluntades baldías, de sonoridades orquestales que tiñen de tedio los minutos, o en "Wayward song", donde juegan a componer una nana que ni siquiera produce simpatia con su tramposo pop orlado de todo los vicios que hacen de estos experimentos colapso para los oídos, ya está todo dicho.

Hacen un instrumental en "Scow man's dream" y lo somnoliento de su efecto se aleja de la levitación que quizás quisieron provocar.

También en "25 gasy pieces" pecan de excesivamente moderados, ampulosos y llenos de voces que consiguen que nos escabullamos de su propuesta a toda prisa.

The Earlies confunden unas buenas influencias con una reproducción burda de un pastel del que ya no quedan muchas porciones que probar.

Porque para hallar psicodelia interesante prefiero marearme con todos los lunáticos que vienen de Japón a provocarnos escozor auditivo (Acid Mothers Temple, por ejemplo). "These were the earlies" o el fiasco de lo demasiado evidente.