Grabado en su jardin durante el verano del 1999, usando su guitarra y su ordenador como instrumentos de apoyo, Christian Fennesz construyó un bonito monumento de ambient duro, físico, poco dado a las contemplaciones y a la sensualidad.

No aparece ningun titulo en las diez pieza grababas en este largo, donde se da pie con considerable maestria a esa union tan perfecta que ejecuta de ambient con elementos electrónicos.


¿Y que encontramos en este "Plus Forty Seven Degrees 56' 37""? Puros condimentos de ambient dificil de digerir pero de una elaboración marca de la casa de Fennesz. Quizas en el primer corte, se acomoda ciertamente a los espacios delicados, pero a partir de la 2ª del disco, todo es ruido del que nos gusta.

El corte tercero jueguetea con las maquinas, las condena a la enfermedad para producir ese caracteristico drone avasallador de Fennesz cuando quiere parecer inquietante. En la 4, un festival de digitales envoltorios se empapan del espacio creado para elaborar este conjunto de anti-hits de lo ambiental, de lo superfluo con garra.

El austriaco saba jugar sus bazas, y en la 5, parece disfrazarse de unos My Bloody Valentine maquillados de Eno. Toda una sinergia apabullante de espasmos y efectividad ambiental.

Y asi hasta los ochos temas de este tratado ambiental sin reparos que seria el paso previo a uno de sus mas elegantes producciones: "Endless summer". Pero ese verano es otra historia que trataremos más adelante.

De momento, toca sumergirnos en este submarino de considerables dimensiones espaciales. Y es que no hay nada como ahogarse en un minimal y aturdido enjambre de ruidos sin ton ni son.