Empieza el año Pensando discos, con la obra de un parisino, Olivier Arson, enamorado de la escritura de Peter Handke, y que con este lp de titulo para el recuerdo, "Sorger était allé dehors, comme après un triomphe”, se merece su hueco en esto del ambient.

Ambient electroacústico, indietrónica minima, abstracción que nos recuerda la idea de describir por medio de la musica, sensaciones, que Olivier Arson se encontró tras pasar una temporada entre los frios de Islandia.


Desde el inicio de "Surille", donde la electronica con alto contenido atmosferico, se percibe donde nos quiere llevar el amigo Olivier. Todo es de ensueño, todo esta en un colapso contenido de cuidadas expresiones que te llevar a querer flotar por el orbe que crea este francés que decidio desde hace tiempo, quedarse por Madrid para compartir sus vivencias ambientales.

"Siglufjödur", y sus dos minutos de piano, da paso en "L'indienne" a un mapa de colores para desastascar tus oidos de alguna telaraña rocosa.

Planea durante toda la escucha una necesaria placidez que tiene en "Lhorse" su exponente más bellamente caotico, improvisando con samples de oboes y trompetas en quizas la pieza más arriesgada del lote.

Para acabar, "Lento retorno" y "Oh lay", seducen como el resto, por sus cadencias tenues, por su portentosa capacidad de imaginarnos lugares que son representados por medio de la tecnologia de una valiente manera.

Olivier Arson, que ha tardado años en sacar este largo, tiene motivos para estar feliz. A conseguido traernos un poco de invierno glaciar para calentar nuestras necesidades de elementos etéreos.