Ernesto González, ex-Pribata Idaho, saco en el año 2006, este "Aqui hay dragones", con su Grupo Salvaje, un cumulo de inmersiones en folk, western y el rock tenebrista de Nick Cave, todo muy manido y demasiado lineal.

Con tan solo escuchar "A disappointed man", donde parecen a unos Byrds salidos de un carromato en el desierto, nos entra una prevención, que con el paso de las canciones acaba por hacer del disco un compendio de estelas grises. 


Y es que con bandas como Migala, que ya han transitado el orbe musical de Grupo Salvaje, no se entiende muy bien el empecinamiento en un sonido tan continuista.

"WNP", es hippie trasnochado bebiendo de las malas semillas del australiano obseso, y "The soldier and the death blues" quiere poner la nota distinta con un medio blues que tampoco va a ninguna parte.

Luego quedan cuasi experimentos electricos como "Mother science" o "Ni dios ni amo", dedicada a Bakunin, que no salva el escollo de un lp demasiado complaciente con estilos que si no se los llena de emoción y catarsis pueden llegar a aburrir.

Grupo Salvaje no logra salir de un montón de ideas que se pierden en dispersas sesiones de musica añeja. No, no me convenve tanto viaje al pasado desde una visión para nada sugerente.