La verdad es una pena que un disco en el que se puede encontrar en sucesivas dosis jazz. doom metal, o avant-rock sea un batiburillo pesado, largo y sin esperanzas para el recuerdo. La culpa la tiene su lider Toby Driver, (nombre también de su antigua banda, una espesa formación de metal sinfónico).

Y es que "Dowsing anemone with copper tongue" que podía acompañar en nuestro viaje por esa etiqueta llamada post-metal a Isis, Pelican, o Earth, se queda en una expresión grandilocuente de su lider que se empeña en especular con estilos de los que no saca nada bueno.


Para muestra "Gemini becoming the tripod" , oscuro metal sin fondo ni amenaza, apegado a los cánones más estrictos y queriendo tener su hueco cerca de Neurosis. Nada de nada.

Y si mete clarinites y violines ("Inmortalle and paper caravelle") para intentar levantar el vuelo, no hace más que complicar la escucha. Pecan de formalistas y se les nota a la legua que queriendo transcender no tienen ideas para rematar.

Y quieren hacer algo asi como una canción jazz  y les sale una atribulada y larga sereneta de alardes sin fundamentos ("Aura on an asylum wall"), como si quisiesen gustar a los aficionados al metal y a las huestes independientes, pero fallando en el intento.

Por algún sitio leí que se les comparaban con Sunno o la gente radical de Load Records. La verdad es que ni lo uno ni lo otro. Desde que empieza a sonar las primeras de las cinco canciones te das cuenta que su lugar está más cerca de normalidad aunque la quieran vestir con orlados sonidos de transgresión. Y es que viniendo de una banda de metal progresivo.....