Los sesudos críticos dicen de su ultimo lp "In bocca al lupo" (2006), que estos norteamericanos son una mezcla de Hank Williams con The Clash. Pues bien, en "Who will survive and what will de left of them?", no aparece por ninguna parte esta "interesante" mixtura. Por contra, nos topamos con nueve canciones que vagan entre la torpeza del country funebre y el folk-rock de American Music Club.

Es un album conceptual que habla de la historia de un pueblo de México que se enfrenta con el diablo. Y para de contar. "Devil in México", es un country que quieren que sea tenebroso, pero que se queda en una balada tibia, poco concreta y con gritos al final que no te levantan del asiento.


Como en "End of the line". donde los largos nueve minutos con violines y cartucheras del viejo oeste, cansan, hastían, provocan escozor en el oyente.

Cuando se disponen a construir soniquetes de neofolk ("Killbot 2000"), provocan el desconcierto oyendo al cantor de las desgracias que desprecia acercarse a momentos cumbres de bandas como 16 Horsepower, y se consuela con su argot de pelicula de Robert Rodriguez.

Quieren meter un piano en "Pillars of salt", y se enredan en las cuerdas de una horca demasiado fina para resistir el tiempo de placer del oyente. ¡Vaya tediosa historia de muertos! Murder by Death tienen todo para ser un combo criticable, llenos de cimientos con agujeros, armados de confusión y de una mezcolanza de música tradicional americana que ya va empezando a provocar nervios.

Murder by Death, deberían quedarse en su pueblo para animar los sábados a esos lugareños que tanto gustan de zafiedad y de malas versiones de Cash y compañía.