Los conocí cuando me tope con "A Sun That Never Sets"(2001). Steve Albini, como aquí, estaba en la producción, y me senti hechizado desde el primer momento por esos sonidos que partiendo del metal más underground, producian colisiones ambientales de una grandeza desbordante.

Si, quizas el termino post-metal tiene a Neurosis a uno de sus componentes más grandes. Ellos, que comenzaron burros y pesados en discos como "Enemy of the sun" (1993), lograron con el disco mencionado traspasar barreras, colocarse más alla del metal, agitando en la coctelera su fiereza con matices.


"Given to the rising", fusiona lo antiguo con la ideas de "A sun that never sets". El resultado es brutal. El tema que da titulo al lp es tenebroso y a la vez lleno de texturas, climas post-post dentro de un armazón metalico que vence los rigores del género, recreándose en campos desolados.

Y en "Fear and sickness", caminan entre fuego, mazacotes de guitarras en linea recta al vacio total. Y la mejor, "To the wind", donde se parecen a unos Mogwai infernales, empezando suaves, atmosféricos, para terminar en una catarsis de furia.

Y si no has quedado saciado, atrevete con "Hidden faces", sinfonía descorazonadora, rugen las guitarras, la rabia se contiene por unos momentos para provocar al poco una estampida hacia lo más negro. Extremo y digerible a la vez.

También tiene su dosis de experimentacion en "Distill (watching the swarm), y acaban con "Origin",  recreando un campo de osarios, hedor y peligro. Neurosis viene de un estilo que han regenerado.

Desde su sello Neurotic Records, nos recuerdan ellos y otras bandas que el miedo puede ser un bálsamo en tiempos de normalización.