Si en su primer disco "The Beginning stage of  The Polyphonic Spree" (2002), se vestián con túnicas blancas, en este "Together we're heavy", los veinte tantos miembros de la banda han querido dar colorido a sus vestimentas rellenándolas de colorines.

Y es que estos colgados son una panda de flipados que intentan recuperar con sus canciones la ultima época de Flaming Lips y lade los mejores Beach Boys. Y la verdad, es que el resultado es bastante curioso aunque no dejen de sonar demasiado a los Lips.


"A long day continue" es melancólica, espiritual, llena de coros que aparecen por todo el disco y llenan el surco de flores ácidas.

También es resultona "Hold me now", pequeño himno, pop diácono bajo la sombra de un cielo gospel.

Y es en  "Diamonds mild devotion to majesty" donde se marcan las pautas de todo el disco, con su pop sinfónico lleno de cuerdas, flautas, trompetas para una feligresía de descreídos incurables.

Aunque yo me quedo con "One man show", nana que acaba con unos teclados macabros que desentona entre tanta esquizofrenia contenida.

En resumen, una bufonada que es superada por su último "The Fragile army"(2007) que desde aquí recomiendo.