Ha merecido la pena esperar estos once años desde "Portishead" (1997) para encontrar unos de los discos más sobrecogedores que he oido en bastante tiempo. El trip hop ha muerto Viva Portishead!.

Beth Gibbons y Geoff Barrow acaban de edificar quizás el mejor lp del año y uno de los que pasará a la posteridad por su tono amenazante y adictivo. El comienzo lo dice todo: "Silence" y las sombras arrastradas, la voz de Beth llenándote de vida oscura y proteica, cuerdas y guillotina, el cadalso del amor.


"Hunter" tranquiliza por momentos el ambiente tenso, la rubia se cepilla la voz con el recuerdo de una chanson nacida en el lugubre vientre de la noche.

"Third" es lo que se podía esperar de los que dieron el pistoletazo de salida a un estilo, pero la valentía de su propuesta, el riesgo y la variedad de sonidos, le hace traspasar fronteras, aniquilar formulismo de parecerse a lo que hacian antes.

Sí, es la misma voz, mas hay cambios, riesgo, letanía, belleza a raudales. "Nylon smile", se mete a Bristol en el bolsillo y tras un truco de magia saca una flor de melodias seductoras; "The rip" con ese inicio de guitarra melancólica, la más lírica de todas, te desbordará, añorarás tener un corazón de respuesto para matarle a dentelladas de amor. Dulce Beth, suave Barrow, qué tremendo...

"We carry on" parece casi kraut rock, turbina de tensión , la condena continua, esto es el verdadero mestizaje de la música sin contaminantes.

Cuando llega la mitad del tema parece que nos encontramos a Sonic Youth experimentado obsesiones personales.

Y como lo que toca es dejarte sin aire, "Deep water" es una bonita nana despistada que navega entre mandolinas del querer, y "Machine gun" es amor industrial, ruidos acompañados de secuencias ritmicas, cabaret para tu gozo personal.

Nada de migajas en "Third", aqui no hay relleno, aqui no se hace arte para la demagogia de algunos. Han abierto una escotilla en la forma de convertir el trip hip de sus inicios en una acelerada muestra de creatividad que te llena la boca de adjetivos superlativos.

"Third", el tercero, menos mal que habeis vuelto, menos mal que aun puedo cerrar los ojos y adivinir el color de un estallido de emoción. Lo dicho, Viva Portishead!