Americana es un estilo en el que el country, el folk y el rock con raíces, cohabitan a veces juntos, a veces por separado. Willard Grant Conspiracity, The Handsome Family, ¿también WIlco?, forman parte de éste sucedáneo de continuación de lo que fue el NRA (Nuevo Rock Americano) de los 80, donde despuntaban The Dream Syndicate, Rem, o The Long Riders, pero acercándose a propuestas menos duras, y con la masiva participación de elementos acusticos.

Richmond Fontaine, también quieren jugar la partida. Lástima que este disco defraude, que se aleje del que editarán en 1999, "Lost Son", selección de balas de country-punk que aquí ya no existe.Para muchos, "The Fitzgerald", es su mejor coartada, para mí es un cúmulo ornamental de música que parece triste pero que no convence.


Una muestra es "Black Road", rock bajo mínimos, con una posible erupción eléctrica que es mera ilusión, ya que "Casino lights" asevera hacia que "cimas" quieren llegar. Poca intensidad, mucho Sprigteen, ¿y?
No hay misterios cuanto te topas con "Don't look ant it wont hurt", toda lineal, apesadumbrada pero gélida, cálida pero nada ardiente.

Se salva "Exit 1940", cantarines en una granja sin siembra ni futuro. Si alguién quiere escuchar un buen paseo de Americana, que se haga con los dos monumentos de Micah P. Hinson.En fin, "Fitzgerald", certifica el mal estado de un género que apuesta por el sonido de la America profunda, con sus consabidas tragedias, que musicalmente tiende al embeleso mediante el lofi mas artificioso. Nos quedamos con "Lost son". Allí si que eran peligrosos.