Este duo berlinés formado por Ronald Lippok y Bernd Jestram, son unos maestros en el arte de enmascarar la electrónica con dosis de humanidad pop, sonidos agradables, texturas sedosas.

Con tan solo escuchar "Across the dial", llena de melancolía en tuberías de arrullo, brumosa y sensible, puedes hacerte una idea de las coordenadas de estos germanos que consiguen autenticas delicias en clave de miniatura electronica.


En "Entry" se muestran misteriosos, como unos Piano Magic cuando se dedican a construir salmos suaves.

También te estremecera "TV Blood", verdadero hit simpático, utilizando a las maquinas para conseguir envolverte en una fábrica de sueños sin fin.

Los temas se insinuan, completan un puzzle repleto de sugerencias, que en "Yeah!" te hacen perderte por una instrumental recreación de una ciudad en estado terminal.

Pero los suyo es la concisión, la tecnología al servicio de la melodía, fuera desvaríos, fuera escandalos: "In a single place" te hace acomodarte en un rincón del silencio para ver correr a las nubes.

Y es que se pueden hacer muchas cosas con una guitarra, una bateria y muchas programaciones. No perder de vista a estos magos de la artesania electronica.