Tras 30 años y casi 30 discos en su haber, Mark E. Smith, tendría que ir pensando en su jubilación. Afinales de los 70, cuando el punk expiraba en la pira de su propio y necesario nihilismo, The Fall, Magazine, Joy Division, A Certain of Ratio, entre otros, empezaron con ímpetu y aún con el calor del movimiento moribundo en sus composiciones, a idear nuevas maneras de perpetuar el deseo de una revuelta más dirigida a lo arty que a la regeneración del estado social.

Mark E.Smith, ya despuntó por su verborrea polirítmica y por el recitado de sus letras, deje que le acompaña hasta la fecha. Mis discos favoritos aparecieron en los 90,( "Extricate", "Code:Fish",o "Shift work") donde la eléctronica hizo su aparicición junto con una inclinación hacia la melodía pop. Siempre he pensado que The Fall nunca ha sido un grupo de grandes discos, y sí de canciones.


Acabar un disco de The Fall podría costar trabajo, pero cuatro o cinco pinceladas compensaban el resto.Sí, haciendo cuentas cada año un lp o dos. No cabe duda que el empeño en sacar su obra es respetable, y que si han llegado hasta el 2007, es cuestión a valorar. Sin embargo, la música como concepto tiene que tender puentes y no ahogarse en vacíos.Cuando se agota una estructura musical o aparece la retirada o se cae en lo vulgar. En la mediania. En lo reiterativo.

Este disco es el Ocaso de Mark E. Smith, el epílogo de una demolición de una concreta manera de hacer arte. Muchos de los nuevos indies no serían nada sin The Fall.The Fall es el espejo, la motivación, el mimetismo para mucho chico imberbe que siempre se quedará en objeto decorativo para la moda de la época que marcan los medios de siempre.

The Fall fue el trabajo de un loco que en vez de cortarse una oreja frente a un paisaje paranoico, consintió en romperse la voz entre pastillas y bailes humeantes de calor. Esto es el rock and roll, no? Tuvo su cenit, que nunca fue muy alto, (ni falta que hacia),pero si consecuente con su ideario. Ahora parece que con el recuerdo se pueda vivir en el presente.

Escenificación de lo que no hay que hacer, es mejor en caso como el que nos ocupa, de que se deje de fabricar el producto, (que sólo complacerá a los fanáticos de turno), y si se seca el manantial se busque en otros páramos, o llamar a los buitres para conservar un bonito y oloroso cadaver. Esto es rock and roll, no?