James Mercer es el lider de The Shins, grupo que en 2001 lanzo "Oh, inverted world", aclamado por la crítica, lleno de resonancias al sonido Byrds con bagatelas indie rock. Antes, junto a dos miembros de la banda, formó Flake Music. Si es dificil sacar adjetivos positivos de su reciente proyecto, igual de difuso sería concretar que significó Flake Music para la evolución natural del pop bien hecho. "When you land here, it's time to return" peca de amateurismo, concepto que en muchos otros es positivo pero que aquí es una losa insalvable.

Todo suena como una versión mala de lo que otros han realizado con empaque y oficio. Dando un vistazo al álbum nos encontramos con "Blast Valve", todo fachada imitación vacua de los añorados Pavement; "Roziere", indie-rock de toda la vida, demasiado escuchado, lobotomización de un modelo que si no se renueva o se hace con gracia, queda obsoleto; "Mieke" manido hasta es esa forzada melodía que contiene todo lo malo que se puede hacer cuando hablamos de un genero ya denostado por muchos.


Hay veces que suenan a los primeros The Wedding Present, y otras a los Teenage Fanclub cruzados con el lofi de Guided By Voices. Pero todo con una desgana general que hace que el oyente tenga poca motivación para volver a pulsar el Play. Ahora The Shins actuan de teloneros de grandes grupos, y la prensa musical les ensalza por sus maneras de construir pop. No es más que un pretexto para buscar nuevos patrones a seguir cuando el filón se ha agotado. Discos como éste hacen que el espíritu crítico se refuerze para que no nos den gato por liebre. Flake Music se quedará como proyecto fallido que ni siquiera superó la continuación con The Shins. Buscaremos otro día olas ardorosas de pop.