Después de terminar la carrera de Mercromina, y una vez finiquitada la efimera reunión (solo para directos) de Surfin Bichos, Joaquín Pascual y Carlos Cuevas han creado este pequeño artefacto sonoro de pop que se llama Travolta.

Ya lejos de las urgencias de la distorsión, de las letras que no se entienden, de las comparaciones con el mundo y talento de Fernando Alfaro, "El efecto amor"se nos presenta como un delicado ramillete de temas sosegados, sin pretensiones, para dejarse llevar.


"Telescopio", es una señal inequívoca de que han inmovilizado la distorsión para abrazarse a melodías para días lluviosos, con la voz de Joaquín más audible que nunca. Meten un piano con susurros en "Con los ojos bien abiertos", huyendo de la frase de que cualquier tiempo pasado fue mejor, ofrenciendo un lento abanico de partículas de viento tranquilas.

En "La casa" aparece Ana Galletero para acompañar al ex-surfin, componiendo una velvetiana andanada relajada, atravesada por un tunel de levedad y fiebre pasajera.

También en "Lloviendo a mares" se percibe que han querido huir apresuradamente de todo aquello que sonase al grupo base albaceteño, y se estiran en una proclamación naif musical con telas de arañas acústicas.

En resumen, una agradable escucha de un grupo que ha sabido partir de la sapiencia compositiva de su lider para remar en aguas que no tengan la corriente a favor de la sombra del gran Alfaro. Lo han conseguido. Pop aéreo para degustar a ratos.