Ya no me haces gracia James. Y eso que cuando te conocí con el magnifico disco "Knife Play" (2002), reconozco que me dejastes alucinado por tu voz de castrato esquizofrénico, por tus maneras de intentar unir a Suicide con el art-rock más transgresor, despidiendo dosis de catalepsia desde tus teclados rotos, desde el caos primigenio.

Y cuando oí "A Promise" (2003), aun conservabas tu atrayente imagen de crooner desquiciado, con esa maravillosa anti-version del "Fast Car" de Tracy Chapman, que la llevastes hasta los límites del paroxismo.


Pero ya habia grietas en tus canciones. Xiu Xiu se ha convertido en un radiación que no quema, que solo pone nervioso con tu histerismo ya aburrido.Y "The Air force" es la muestra evidente de que después de realizar siempre el mismo baile, acabas deseando que este acabe, que venga el silencio, para sacar a danzar a otra dama.

Nada me dicen "Bishop.CA" , ni "Save me". Nada que no hallas dicho con anterioridad y en mejor tono. Nada hay que me detenga cuando al escuchar el séptimo tema sienta la necesidad apremiante de dar al stop para olvidarme de tu singracia.

Reconozco que Xiu Xiu me impactó. Fue como hallar una versión de manicomio de The Cure con un dramatismo que rallaba la paranoia. Pero no has sabido conciliar lo urderground con el impacto emocional, la expansión medicinal de una inyección de ruido con la salud de los oídos que claman valses de horca o desayunos envenenados con buena música de fondo.

Me quedo con "Knife Play", y este "The Air Force", ya está empezando a oxidarse en mi memoria de hombre con ganas de descubrir horizontes que no empiezen ni acaben solo en gritos.