Si hay alguien capaz de aventurarse en hacer un disco de versiones del gran Ornette Coleman, y de no morir en el intento, ese es John Zorn. Sólo a él se le ocurriria este frenético y visceral homenaje al maestro del free jazz.

Y sólo él puede escribir en el texto que introduce el lp, algo como "El jodido hardcore es el rey". Y es que este "Spy vs Spy" fue una vuelta de tuerca más en la capacidad creativa de un loco bendecido por las musas de la incomodidad musical.


Aquí nos encontramos con una improvisación colectiva que te machacará los timpanos, con un duelo de saxos feroces y asesinos, entre John Zorn y Tim Berne, y con otra contienda sangrienta de baterias: Joey Baron y Michael Vatcher.

Temas como "Enfant", "Chippie" o "Word for bird", llevados por un frenesi que acerca el jazz más salvaje a una estructura cercanas al metal más esquizofrenicos, estan acompañados de mucho swing y una múltiple orgia sónica que es una sentida y brutal recuperación de los aires salvajes de Coleman.

Siempre Zorn al pie del cañón, manejando la batuta de este festival de jazz explosivo y anárquico, en estas 17 canciones cortas pero de una dimensión gigantesca para el oyente.

Oir este lp es entrar en un orbe demencial y necesario, aseverar como una máxima, que John Zorn es insuperable, necesario, aviador en medio del vacio.

Imagino a Ornette en su infierno a medida, moviendo los pies cuando suena "Peace warriors". Grandísimo Zorn.